Mi toque personal

 

El shiatsu es una técnica manual que relaja y tranquiliza.

Cuando el paciente está relajado y tranquilo puede desarrollar su propia capacidad de autocuración, pues el sistema nervioso simpático está inhibido. El estado de alerta ha parado. La adrenalina ha dejado de fluir por la corriente sanguínea, y deja paso a la serotonina. El aumento de serotonina en los circuitos nerviosos produce una sensación de bienestar, relajación, mayor autoestima y concentración.

Cuando estamos relajados el sistema nervioso parasimpático está funcionando, y con él las funciones básicas del cuerpo: la regeneración celular, el crecimiento, la reparación de los tejidos, la destrucción de los agentes nocivos, la utilización de las zonas del cerebro que realizan procesos complejos (y por tanto necesitan más energía y atención), etc.

En este estado de relajación, pero atención al mismo tiempo, el paciente está en condiciones de iniciar o retomar su curación, tanto desde un nivel cerebral (fisiológico), como desde un nivel emocional y/o mental.

Es en este momento de lucidez y tranquilidad cuando la terapia (sea la que sea) empieza a ser realmente efectiva.

A veces (muchas veces) el problema se presenta en forma de dolor muscular y tiene su causa en un dolor emocional, un bloqueo o una creencia limitante que perdura en el tiempo.

A veces la persona viene en un estado de desasosiego que no encuentra motivo ni causa aparente.

Como nos suele ocurrir a todos, vamos dejando pasar nuestro malestar físico o emocional hasta que se convierte en un dolor físico fuerte o un estado de angustia que nos impide trabajar o llevar el ritmo de vida deseado. Incluso llega a paralizarnos, a estresarnos... y no sabemos qué hacer.

En este momento de pánico nuestro cerebro se bloquea: el estado de alerta hace que la adrenalina fluya y el sistema nervioso simpático se ponga en marcha, preparando el cuerpo para huir o luchar, pero ¿dónde huir? ¿Cómo luchar? ¿Contra quién?

 


Mediante el shiatsu, el paciente encuentra el estado de relajación óptimo para iniciar el proceso de curación y mejorar su estado físico, emocional y mental.

A medida que he ido realizando sesiones y trabajando con las personas, he ido incorporando elementos de distintas tècnicas para poder incidir en el problema de una forma más directa, a medida para cada paciente y cada situación.

Hay pacientes que necesitan sólo una relajación muscular, otros necesitan una limpieza y equilibrado de chacras, otros necesitan hablar, verbalizar su situación.

En mis sesiones hay tiempo y disposición para todo.

El paciente se estira en la camilla, vestido, sin zapatos ni cinturones ni joyas. Acompasamos la respiración y vamos trabajando cada zona corporal, escuchando lo que dice, con cuidado y atención. Si está muy cargado/a energéticamente dispersamos esa energía sobrante, y si está bajo/a de bioritmos concentramos su fuerza para que aflore allí donde se necesita. Esto se consigue con las presiones de los dedos y el masaje energético.

Voy combinando la técnica manual con la energética, sintiendo qué se necesita en cada momento. Escucho el cuerpo.

Poco a poco, mientras dura la sesión, el cuerpo se va calmando, va cayendo en un estado de tranquilidad y claridad que permite al cerebro ocuparse de procesos que tenía aparcados y olvidados en el tiempo, pues estaba muy ocupado haciendo frente a las situaciones de alerta y estrés. Ahora está descansado, puede dedicarse a pensar, recuperarse, crecer, etc.

Y si vamos repitiendo estos momentos de relajación y claridad mental el cerebro vuelve a acostumbrarse a aquello para lo que fue creado: dirigir la vida del cuerpo, mente y emociones de la forma más óptima posible.

Si además contribuimos al proceso de recuperación con la práctica de ejercicios de relajación, o respiración consciente, yoga, meditación, estiramientos, etc., más pronto podremos sentir los beneficios y podremos llevar una vida plena, consciente y responsable de nuestra salud.

Y si además lo complementamos con una dieta equilibrada, ejercicio regular y paseos por el mar o la montaña, nuestro organismo crecerá sano.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

Eulàlia Vehil - Terapeuta de shiatsu. Kinesióloga emocional
+34 666 166 986lalivehil@momentshiatsu.es