¿Cómo es una sesión de kinesiología emocional?

 


La sesión de kinesiología emocional se inicia con una conversa entre paciente y terapeuta en la que van surgiendo las dudas y preocupaciones del paciente. A veces el motivo de consulta está claro y a veces está sumergido entre dudas y emociones variadas que velan el principal problema.

Una vez detectada la puerta de entrada se estira el paciente en la camilla y se inicia la fase de kinesiología propiamente dicha, en la que se van comprobando informaciones, correcciones y ubicaciones mediante el test A-R (arm reflex) y las especificaciones del paciente.

El test A-R se basa en el principio de conexión entre todas las cadenas musculares del cuerpo, que están equilibradas hasta que un pensamiento, una emoción o una palabra las hacen desequilibrar mediante un reflejo involuntario enviado por el cerebro. El terapeuta capta ese reflejo porque se produce un desequilibrio muscular manifestado en el acortamiento momentáneo de uno de los brazos.

En esta fase van surgiendo conexiones e informaciones de las que el paciente puede ser consciente o no. Muchas veces el paciente ni sospecha que hubiera relación entre el problema y las informaciones que van surgiendo.

 

 

 

Durante la sesión el paciente entra en estado de relajación y tranquilidad.

La sesión dura más o menos una hora. Lo importante es que sólo se acaba cuando el problema con el que se ha empezado la sesión queda resuelto. El paciente determina si el problema está claro y resuelto, y tiene las herramientas necesarias para sobrellevar una determinada situación.

Como estamos hablando de problemas eminentemente emocionales la corrección de los mismos pasa muchas veces por entender la causa que los genera. Cada paciente es un mundo distinto, por lo que el proceso es individual e intransferible, confiriendo a cada sesión una evolución completamente distinta de las demás.

 

 

 

 Eulàlia Vehil - Shiatsuterapeuta. Kinesióloga
+34 666 166 986lalivehil@momentshiatsu.es