¿Cómo es una sesión de Shiatsu?

 

El Shiatsu se puede realizar con el paciente estirado o sentado, según lo permita la movilidad del paciente o el tratamiento que deba hacerse.

El paciente se estira en la camilla o en el suelo, encima de un tatami o colchón, y el terapeuta aplica presión con los dedos sobre determinados puntos del cuerpo, siguiendo unas pautas precisas según la dolencia del paciente y haciendo énfasis en las zonas que más lo necesitan. El Shiatsu se realiza con el paciente vestido, se recomienda ropa cómoda y ligera, de algodón o hilo. También se recomienda no haber comido al menos desde 1 hora antes de recibir el Shiatsu.

 

 

No se usan aceites ni otros productos sobre la piel, sólo las manos del terapeuta, que va presionando los puntos rítmicamente sin estirar la piel ni entumecerla.

El terapeuta va acompasando la respiración del paciente con las presiones manuales, de forma que se van liberando las tensiones. El terapeuta enfoca su atención e intención hacia el punto que está presionando para valorar el estado de los tejidos que están por debajo de sus dedos (diagnóstico y terapia combinada) y para reequilibrar el flujo energético.

Después de una sesión de Shiatsu las sensaciones son muy variadas: el estado anímico y físico es de tranquilidad y ligereza, relajación muscular y claridad mental. En ocasiones provoca somnolencia o activación general, según el estado inicial del paciente y la dolencia.

Lo que más sorprende es la sensación de molestia-placer o dolor-alivio que se produce al presionar ciertos puntos del cuerpo: la relajación se mezcla con un nuevo estado de alerta, de forma que se estimula todo el organismo y se encuentra el equilibrio deseado.

En una sola sesión se consigue:

  • Un efecto relajante en todo el cuerpo
  • Disminuir el estrés y la tensión
  • Mejorar la circulación sanguínea
  • Mejorar el movimiento de los fluidos corporales, ayudando a eliminar líquidos y toxinas

  

¿Qué trata el Shiatsu?

El Shiatsu ayuda a tratar las siguientes dolencias:

  • Dolor muscular general o puntual
  • Retención de líquidos
  • Migraña y dolor de cabeza
  • Lesiones cervicales, cervialgias y tortícolis
  • Hernia discal
  • Lesiones deportivas
  • Ciática
  • Pinzamientos musculares
  • Lumbago
  • Esguince
  • Movilidad reducida
  • Dolor i síntomas premenstruales
  • Problemas digestivos, estreñimiento
  • Hipertensión, hipotensión
  • Depresión clínica
  • Ansiedad, estrés, nerviosismo
  • Insomnio
  • Sobrepreso
  • Problemas derivados del encamamiento continuado
     
     

¿Cuándo está indicado el Shiatsu?

  • El Shiatsu se puede realizar a hombres y mujeres de todas las edades, también a niños y ancianos, pues la presión de los dedos se modula según las necesidades y la condición física de cada paciente.
  • También está indicado en mujeres embarazadas (hasta el octavo mes), pues hace circular los líquidos y proporciona ligereza y bienestar general.
  • El Shiatsu alivia el dolor muscular, tanto el producido por la repetición diaria de ciertos movimientos como el derivado de una lesión muscular.
  • Además, ayuda a recuperarse de un estado emocional alterado debido a tensión, estrés, tristeza, duelo...
  • Es muy aconsejable en el caso de enfermedades crónicas, como complemento para mejorar el estado general o si no se pueden tomar medicamentos para el dolor.
  • Si hay largos periodos de encamamiento ayuda a combatir el anquilosamiento muscular, reaviva la circulación de líquidos y mejora el estado de la piel.

 

¿Cuándo se desaconseja el Shiatsu?

  • Riesgo de trombosis

  • Enfermedades infecciosas

  • Fiebre

  • Debilidad extrema

  • Cáncer terminal

 

 

 

 

Eulàlia Vehil - Terapeuta de shiatsu. Kinesióloga emocional
+34 666 166 986lalivehil@momentshiatsu.es